LOS MOLINOS HARINEROS

 

          Nuestro pueblo se encuentra rodeado por un entorno maravilloso que, si bien no es lo suficientemente conocido, sí que al menos nos ofrece una riqueza y belleza dignas de consideración . Debemos destacar, por su historia, ubicación, interés, biodiversidad y riqueza, la zona de LOS MOLINOS.

          Algunos de Los Molinos guardan su estructura y se encuentran en condiciones que nos permite imaginarnos como eran. Sin embargo, el deterioro producido por el paso del tiempo y abandono, van haciendo que sólo sean en el futuro, un recuerdo sobre el que se escribirá en la revista del momento y que hablemos a nuestros descendientes (algo parecido ocurrió con las "casitas" de Gargallón, la crus de San Cristobal y otros.)

          ¿Culpables de la situación? No es nuestra intención buscar culpables, porque tal vez no los haya, pero sí decir que es labor de todos mantener lo nuestro y para ello hay que conocerlo. Conociendo podemos valorar, y al valorar, respetaremos, y seguro que saldrá iniciativas.

          Origen e histora de los molinos.

Molino Celta          Aunque las circunstancias concretas de la construcción de los molinos harineros, son aún desconocidas, y sin descartar el posible origen romano de los mismos por el grado de técnica conseguido en la mecánica, así como en las obras de canales para aprovechar mejor la fuerza hidráulica, su silimitud con otros molinos de Al-Andalus, nos lleva a una procedencia árabe, y a una fecha de construcción comprendida entre los siglos X y XIII, momento en el cual se produce el uso generalizado de los molinos de agua, así como la incorporación de mejoras técnicas que aumentarán su producción, principalmente la costrucción del cubo.

          Las primeras referencias de ellos se encuentran en el año 1570, en los escritos que D. Juan de Mal Lara publicó con motivo de la visita del Rey Felipe 11 a la ciudad de Sevilla. En estos escritos referentes a Higuera destaca la importancia de los molinos, su número e incluso la propiedad de algunos de ellos:

 

Clarísima luz de España,

Por todo el mundo esparcida

Tu presencia nos convida

A mostrar cuándo es extraña

Cualquiera otra luz de vida.

Seis claras y bellas fuentes

Tengo en diversos caminos

Y en ellos treinta molinos

Movidos de sus corrientes,

Y dos de ser tuyos dignos.

          De su importancia en la zona dan fe las Ordenanzas Fiscales de 1665, que obran en Fregenal de la Sierra. En su Título Séptimo aparecen citados los molinos de Gargallón, a los que se dedican 14 capítulos, en los cuales se regula el peso del trigo y harina, así como el acarreo de trigo de las casas particulares a los molinos y viceversa. Esto da idea de la importancia económica que tenían en la época, y la preocupación de las autoridades por evitar el fraude, ya que se trataba de un alimento de primera necesidad.

          En 1847 aparecen citados por Pascual Madoz en su Diccionario Geográfico, quien refiriéndose a las fuentes de Gargallon, Bodión y las Casitas dice:

"... Con el derrame de tan abundantes manantiales, guiando sus aguas por una acequia, muelen 22 molinos harineros, construidos todos casi en línea recta, . f formando una especie de calle y a distancia de 2 tiros de bala ó 3 de unos a otros... "

          Según la información con la que contamos, se trataba de 28 molinos, de los cuales los 22 que cita Madoz, se encuentran en relativo buen estado de conservación, tres más se encuentran casi derruidos y quedando prácticamente los cimientos, ya que dejaron de estar en uso con anterioridad al siglo XIX, sebido probablemente a que su productividad era menor al encontrarse en terrenos con poca pendiente lo que implica que el cubo también es menor. De los tres restantes es posible que hayan quedado inundados por un pantano construido en el río Sillo, en la última decada.

          De nuevo encontramos que se habla de ellos en las Ordenanzas Municipales de Higuera la Real del año 1.876, las cuales regulan el suministro de agua. En su artículo 180 dice:

"          Las aguas sobrantes al común de la población y abrevadero público, que vierte la fúente de Gargallón o Borbollón, se destinarán a servir de motor a los molinos harineros que existen o puedan existir en su corriente desde las cercanías de esta población hasta el arroyo del Álamo... "

En el art. 184, especifica:

"... No se distraerán para el riego, las aguas de la fúente de Gargallón, a no ser que en caso excepcional lo determine el Ayuntamiento, y se limitara a un solo día... "

          Estos dos artículos muestran la importancia que seguía teniendo para la población el suministro de harinas y que continuó hasta finales del XIX.

Molino          En los primeros años de este siglo su importancia fue decayendo, debido principalmente a la creación en la localidad de la empresa "La Electro-Harinera Higuereña", que incorporó el motor eléctrico, y como consecuencia, el aumento de la producción y la disminución de costes. Está innovación supuso un freno en la actividad de los molinos y sólo se mantuvieron en funcionamiento algunos que se utilizaban en la producción de piensos para el ganado.

          Los molinos reanudaron su actividad en 1940 una vez terminada la Guerra Civil ante la escasez de alimentos que asolaba España, donde las cartillas de racionamiento estaban a la orden del día, siendo el estraperlo su actividad principal. Cerraron definitivamente a finales de los años 50.

          Valor ecológico de los molinos.

          Los molinos constituyen una zona rica en insectos, reptiles, aves, flores árboles. Se puede decir que el impacto medioambiental, fruto del desarrollo humano, aún no ha llegado y es por ello por lo que podemos encontrar tal situación de privilegio.

          Sus características medioambientales no desentonan en comparación con otros puntos que rodean nuestro pueblo. El camino de los molinos nos hace sentirnos relajados e impresionados. Se goza de la belleza del paisaje, de las pequeñas fuentes que emanan de los sitios menos sospechados, por el canto de un sinfín de pájaros. Si miras al cielo ves cantidad de rapaces ( ¡ hacen tanto bien!); si miras al suelo, lagartos, culebras ...Si saltas una pared te encuentras con perdices, mirlos, jilgueros, abubillas, gorriones, golondrinas, vencejos, cernícalos, cigüeñas, grullas (han sido localizadas en El Álamo), garcillas bueyeras, tortugas, tritones y más especies, que si no abundan, sí que pueden ser encontradas circunstancialmente. Basta tener paciencia y disfrutar paseando por estos parajes.

          El camino es pedregoso (en algunos tramos) y no está señalizado. No obstante, cualquier persona que se encuentra por allí, te da explicaciones de todo. Cada vez se está deteriorando más y casi al final, a la altura de la Costa de la Harina, se va cerrando, debido al desprendimiento del terreno.

          ¿Quién conoce esta ruta o quién la hace?. Conocerla, desde luego, las personas mayores; hacerla, algún romántico. Se puede potenciar hacer el recorrido de jóvenes y niños. ¿La forma de hacerlo?. No es el momento y lugar, pero hay formas.

          El respeto a la naturaleza debe partir del conocimiento de ésta y de su conservación depende nuestro bienestar, nuestra salud y nuestra capacidad de gozar de algo tan maravilloso. No somos especialistas en la materia, pero consideramos que la riqueza biológica de estos parajes, mantenida durante generaciones, bien merece ser conservada. Son lugares que se encuentran ¡ ¡Aún!! en un estado natural digno de consideración y que por lo tanto, debemos tener en cuenta.

          Dar un paseo por estos caminos no ocupa mucho tiempo y al final se puede volver por el camino de Las Nieves, que está en perfectas condiciones. Si lo preferimos, podemos acceder a Capote (¿Qué decir de Capote?), o bien adentrarnos en El Álamo y disfrutar de un recorrido río adentro.

          ¿Reconstruir un molino y tenerlo como prototipo para ser visitado?. ESO ES HARINA DE OTRO COSTAL.

 

          Valor económico de los molinos

          La situación actual de los molinos en lo referente a su actividad económica es prácticamente nula. La actividad original de los mismos, moler cereales, ha sido abandonada en su totalidad. Sólo queda un mínimo aprovechamiento ganadero, principalmente ovejas, y hortofrutícola. Se pueden plantear algunas alternativas, entre ellas, las siguientes:

A.- Turismo rural

          En los últimos años se está produciendo en nuestro país un gran auge del turismo rural. Muchas personas de las ciudades buscan para sus vacaciones lugares tranquilos y en plena naturaleza. Al amparo de esa demanda está surgiendo en muchas zonas una amplia oferta turística. Los molinos de la Costa de la Harina reúnen las condiciones que reclaman ese tipo de turismo. Por un lado, es una zona tranquila, sin ruidos, salvo los de la naturaleza, ni contaminaciones de ningún tipo. Por otro, tienen un valor ecológico de primer orden.

          En la actualidad algunos molinos están empezando a ser rehabilitados para ser usados como casas de recreo por parte de sus dueños, pero sin pensar en ningún aprovechamiento económico. El turismo rural podría ser una alternativa.

          Uno de los problemas que se puede plantear para adaptar los molinos al turismo rural es el de los accesos. Estos están en un estado deplorable y sería imprescindible que se pudiera llegar a ellos cómodamente en coche. Nuestro ayuntamiento debería interesarse por el tema y tratar de conseguir los apoyos económicos necesarios para conseguir solucionar el problema. Creemos que hay voluntad para ello, pero no es una tarea fácil.

          Otro de los problemas es el de la financiación de la obra que hay que hacer para adaptar los molinos a su uso como casas rurales, lo cual exige un desembolso inicial que sólo se irá amortizando con el paso de los años y tiene que haber personas dispuestas a asumir ese riesgo. Bien es cierto que existen ayudas por parte de la Junta de Extremadura destinadas a este fin. La Consejería de Medio Ambiente, Urbanismo y Turismo concede ayudas de hasta el 40 % del importe de la inversión.

          Confiamos que dentro de unos años la situación de los molinos haya cambiado y que algunos de ellos estén siendo rentables gracias al turismo rural, con ello se generaría riqueza y se preservaría parte del patrimonio que posee nuestro pueblo.

B.- Explotación de productos ecológicos.

          Otra alternativa igualmente interesante sería orientar el uso de los molinos a la explotación de productos ecológicos. Frente a las técnicas actuales que suponen un alto coste energético, además de ocasionar pérdida de fertilidad en los suelos, contaminación de los recursos naturales y del medio ambiente, así como una evidente pérdida de la calidad de los alimentos, poco a poco se ha ido extendiendo desde Europa, con la "revolución verde", la denominada AGRICULTURA ECOLÓGICA, hasta llegar a España estas prácticas en torno a los años setenta, si bien aun no se encuentran muy difundidas en Extremadura.

Acequia          Como alternativa al turismo rural podría constituirse una especie de Cooperativa entre los propietarios de molinos. Para ello, deberían evidentemente mejorarse los accesos, si bien el coste no tendría que ser tan elevado. Bastaría con dejar en buen estado al menos el camino hasta los más próximos, que podrían ser habilitados para servir de tienda.

          Podría realizarse un estudio sobre la calidad de las tierras de labor, dedicando cada una de ellas al cultivo que mejor se adecue. Asimismo, deberían ser utilizados abonos naturales, como corresponde a esta práctica agrícola, por lo que las tierras menos dotadas podrían destinarse al ganado. Incluso cabría la posibilidad de dedicar uno de los molinos más típico a museo exposición u otro uso semejante.

          Es cierto que la demanda de estos productos es aún escasa, siendo el perfil del consumidor medio de los mismos, según los estudios realizados, el de los conocedores de la agricultura ecológica, con formación universitaria, de rentas superiores a 3.500.000 pesetas, con pocos o ningún hijo, y de ocupación empresario, profesional liberal, empleado administrativo y técnico.

          Se trataría, por tanto, de ampliar y dinamizar este mercado, informando al consumidor de todas las ventajas que ofrecen los productos ecológicos con respecto a los convencionales, tales como los beneficios que reportan para la salud, la calidad comprobada de los mismos y la protección del medio ambiente.

Como medio de difusión de estos productos, debería organizarse alguna Feria de Muestras, en un principio, de carácter local, para irla extendiendo poco a poco. Del mismo modo, podrían distribuirse los productos a pequeña escala, y a modo de promoción entre los comercios de la localidad, aprovechando la afluencia de visitantes en determinadas fechas (ferias, fiestas, romerías...) Se trataría de desarrollar una campaña de imagen, orientada tanto a la sensibilización, como a la difusión de las propiedades del cultivo ecológico.

          Podrían organizarse visitas guiadas a las instalaciones, bien de forma exclusiva, con la posibilidad de adquirir productos, o como complemento de otras iniciativas turísticas como la ya mencionada del turismo rural, perfectamente compatible con esta otra, e incluso factible de forma conjunta.

          Es evidente que para ello es necesario un considerable esfuerzo, que debería ser impulsado desde las Administraciones, al menos en cuanto a la mejora de los accesos y a otros factores que desbordarían a la iniciativa privada, como ya hemos repetido varias veces. No obstante es cierto que existen considerables ayudas en el ámbito de nuestra Comunidad Autónoma, para el empleo de métodos de producción agraria, compatibles con el medio ambiente, así como para la realización de mejoras estructurales con las que adecuar las explotaciones a la producción ecológica, a pesar de lo cual el esfuerzo privado deberá ser importante, esfuerzo que, por otra parte entendemos que evidentemente merecería la pena, y este es el motivo de que lo planteemos.

          Tal y como hemos leído anteriormente, nos encontramos con una de las "joyas de la corona" de nuestro pueblo. Esta joya tiene telarañas y La Higuera ha pretendido quitarlas para que la veamos en todo su esplendor (el que queda) y para que hagamos lo posible para recuperar lo nuestro.

          Sobre Los Molinos se podían escribir líneas y líneas, pero La Higuera ha pretendido resumir, lo mejor posible, la esencia misma de lo que fue y no es y de lo que es y será.

          No podemos perder la oportunidad de colaborar, con nuestras iniciativas, en la potenciación de nuestro futuro. Y ¿quién dice que recuperar lo positivo y hermoso de nuestro pasado no es afianzarnos en el futuro?.

          Los Molinos, su historia, camino, fuentes, arquitectura, tradición, paisajes, leyendas, formas de vida y belleza merecen un alto grado de consideración. La Higuera rinde tributo a tan majestuosos personajes: LOS MOLINOS HARINEROS.

Extraido de la Revista Cultural La Higuera, Nº 3