"Enigmáticas inscripciones

en Higuera la Real"

(Anecdotario sobre la aparición/desaparición de un ara votiva romana)

INTRODUCCIÓN

En la revista de Ferias del año 1.979 se publicó, en página sin numerar, un artículo titulado "Arquelogía en Higuera" de Manuel Rasero Preyeso, higuereño, periodista del Diario de Cádiz y colaborador habitual hasta su fallecimiento. En el mencionado artículo, el autor se lamenta del vacío existente en este pueblo sobre el tema y alude a las noticias que le dan "amigos lugareños" sobre la existencia de "cuevas y grutas, milenarias, por supuesto" y, "el hallazgo de un sinfín de los más dispares objetos" que en su mayoría son destruidos por "indolencia e ignorancia". Estas noticias, reforzadas por la existencia real de restos como El Grifo del Loreto, la popular Mamarracha, y los mosaicos, al parecer romanos, que se ubican en un domicilio de la calle El Pozo, le llevan a afirmar que el subsuelo de Higuera daría sorpresas si se llegara a investigar lo suficiente. De entre aquellas noticias, una le llamó poderosamente la atención. Un año antes, en 1.978, un familiar le informaba de la aparición de "una piedra de mármol tallada con enigmáticas inscripciones" que había dejado a "un popular amigo, especialista y maestro en las artes culinarias... con nombre de mes". Fue inmediatamente a verla pero ya nuestro amigo no la conservaba, ni sabía dar explicaciones de su paradero. Más lamentos del Sr. Preyeso y otra cosa más del pueblo que desaparece. Y hasta la fecha.

Todo hubiera quedado en una noticia perdida, como la piedra de mármol, entre las hojas de aquella revista, si no se hubieran producido dos circunstancias casuales y casi paralelas en el tiempo, que me incitaron a seguir la pista y finalmente a publicar este trabajo para aclarar el enigma. La primera se produce en el verano de 1.990 cuando recibo información del hallazgo, motivo de este artículo, por parte de D. José Rasero Claros, el familiar anteriormente aludido del Sr. Preyeso. La segunda circunstancia fue la publicación en 1.991 del Cuaderno "La Sierra, ruta medieval" (1), ampliamente difundida en el pueblo, donde el autor trata con bastante desfase la actualidad arqueológica de Higuera por entonces (pág. 29).. Utiliza únicamente el artículo de M. Preyeso como fuente "documental" sin realizar, aparentemente, ningún esfuerzo de contraste ni puesta al día de las investigaciones que se estaban llevando a cabo y contribuyendo, por lo tanto, a no aclarar ni objetivar, como se debe, cualquier tipo de información. Noticias o rumores que eleva sin problemas a la categoría de "datos". Al mismo tiempo silencia o denomina "referencia" a auténticos hallazgos, que ya, por entonces, se habían producido y publicado en nuestra localidad: Losa de Capote, con escritura del SO (1.984) y primeras excavaciones del Castro (1.988). También se refiere al "dato" de "una piedra de mármol tallada con enigmáticas inscripciones" Cuando relacioné ambas informaciones, comprendí que, en realidad, se referían al mismo objeto. Adiós al misterio. Nada de enigmáticas inscripciones. Se trataba, sencillamente, de una inscripción en latín que no supieron o no pudieron leer. Afortunadamente las informaciones proporcionadas por dos de los protagonistas y testigos directos de los hechos nos ayudan a reconstruir con bastante fiabilidad lo ocurrido

ELARA FUN ERARIA ROMANA DE HUERTA REONDA. DESCRICPION

El año 1.954 ó 1.955, D. José Rasero Claros limpiaba una poza en la huerta de su padre, Huerta Reonda, cuando localizó una pequeña pieza de mármol blanco, en forma de prisma rectangular, de dimensiones aproximadas 12 x 8 cms., de base y 25 cms., de altura. En una de sus caras laterales observaron que tenía una inscripción y en la base superior una oquedad semiesférica. Como es natural les llamó la atención y la pusieron sobre las paredes de la chochera, donde permaneció varios años. Todos los que pasaban se entretenían con aquello, pero no leían nada. De ahí, supongo, viene lo del enigma. Hasta que la vio el sacerdote D. José Ramos Capilla (Q. E.P.D.), por entonces seminarista y de vacaciones en el pueblo, y leyó la primera palabra de la primera línea, de las 7 u 8 que podría contener el texto completo. Palabra que ambos recuerdan: FAUSTI NA. Por sus descripciones, la letra estaba incisa y era de tipo capital cuadrada. Hacia 1.959, D. José Rasero entregó la pieza al popular amigo, ante su insistencia en intentar leerla más cómodamente en casa. Cuando D. Manuel R. Preyeso va a verla por curiosidad en 1.978, ya había desaparecido. Otras pesquisas mías han resultado también infructuosas.

CONCLUSIÓN

"La piedra de mármol tallada con enigmáticas inscripciones" era casi con toda seguridad una pequeña ara funeraria romana, perteneciente a la sepultura de una niña de praenomen FAUSTINA, bastante común en la época. Por el tipo de letra que los testigos recuerdan, capital cuadrada, puede pertenecer a los primeros siglos de nuestra era. Hemos podido reconstruirla siguiendo las indicaciones de los testigos (Foto). Creo que nada más se puede decir. Sólo desear que se haya aclarado el enigma y que la pieza pueda aparecer algún día.

(1) Pérez Reviriego, M. 1.991 "La Sierra, ruta medieval". Cuadernos Populares, 38. Mérida p. 29.

Nota: Mi agradecimiento especialísimo a D. José Rasero Claros, que encontró el ara, fuente indispensable para este esclarecimiento y a D. José Ramos Capilla (Q.E.P.D.) quien confirmó y corroboró los datos aportados por D. José Rasero. A pesar de tener casi concluido este trabajo desde hace varios años, no ve la imprenta hasta hoy. Pepe Ramos se nos fue en el camino y por ello va hacia él mi dedicatoria y recuerdo sentidos.

Aurelio Salguero Marín
Higuera la Real, octubre 1.9909
Revista Cultural La Higuera Nº 2